Estados Unidos ha cerrado el pasado año 2025 con un aumento de la producción de petróleo bastante escaso, según datos recientes de la Administración de Información de la Energía. El incremento anual de la producción de petróleo en 2025 ha sido de 349.000 barriles/día, ligeramente superior al año anterior (2024) de 293.000 barriles/día, que son cifras bastante alejadas de años anteriores en los que se superaba el millón de barriles al día. No obstante, su producción sigue marcando un récord histórico con 13,6 millones de barriles al día (según la Administración de Información de la Energía) que lo sitúan en el país con la mayor producción de petróleo del mundo.

Este estancamiento aviva el fantasma del pico del petróleo, por el que ya pasó este país en 1971, y del que sólo salió gracias a la revolución del fracking. Pero, dado que todo yacimiento tiene una cantidad de petróleo limitada que se puede extraer, esta revolución parece estar llegando a su fin. Efectivamente, el incremento de petróleo ligero (fracking) en 2025 ha sido de los más bajos de su historia, y no motivado por un precio bajo del petróleo (como en 2016) o una escasa demanda (como en la pandemia). El incremento de fracking en 2025 ha sido de tan sólo 140.000 barriles/día, lejos de cifras mayores de otros años que superaban los 500.000 barriles al día o, incluso, el millón de barriles al día.


La gran Cuenca Pérmica, el mayor campo petrolífero de fracking de Estados Unidos, está mostrando ya signos de agotamiento. La producción media en 2025 se ha incrementado en tan sólo 115.000 barriles/día, que es el menor incremento de producción desde 2011, lo que impide compensar la caída de producción de otros campos petrolíferos y amenaza con la caída de su propia producción. Este campo petrolífero alcanza ya una producción de 5,7 millones de barriles al día, lo que lo convertiría en la cuarta región productora del mundo si fuera un país, habiendo soportado bien otras crisis del petróleo como la del 2016 o la de la pandemia.

La Cuenca Pérmica es el único gran campo petrolífero de fracking que aún mantiene su producción en crecimiento, puesto que los otros dos grandes campos de fracking ya han alcanzado sus respectivos picos de producción. Así, Eagle Ford alcanzó su máxima producción en 2015 mientras que Bakken tiene su pico en 2019. También hay otros campos petrolíferos menores con una producción poco significativa si no han alcanzado su pico máximo.


Estados Unidos es un país con una larga tradición petrolífera, siendo uno de los principales países productores del mundo durante muchos años hasta la actualidad. No obstante, en 1971 alcanzó su producción máxima, como ya predijo el geólogo estadounidense King Hubbert, para continuar con un descenso de producción que sólo fue revertido en 2009 con la irrupción del fracking. En 2018 la producción de Estados Unidos ya había superado el máximo histórico de 1971, hasta alcanzar los 13,6 millones de barriles al día actuales. No obstante, para sostener la burbuja del fracking, Estados Unidos ha tenido que explotar las zonas más productivas, por lo que existe el riesgo de un declive rápido en su producción durante los próximos años, puesto que los pozos de fracking alcanzan el 80% de su producción en los dos primeros años, y normalmente no duran más de cinco años. De alcanzar Estados Unidos una vez más su pico del petróleo, arrastraría con él al resto de países del mundo, sobrepasando así el pico del petróleo mundial.








