El Centro de Conservación Zoo de Córdoba ha logrado un hito sin precedentes en 2025 al superar, por primera vez desde que existen registros, la barrera de los 118.000 visitantes. Concretamente, han sido 118.043 las personas que han pasado por sus instalaciones a lo largo del año, una cifra que refleja el creciente interés de la ciudadanía por la naturaleza y la biodiversidad. Este éxito local se enmarca en un contexto de récord para la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA), a la que pertenece el espacio municipal, que también ha alcanzado su mejor marca histórica con más de 15 millones de visitantes en los 50 zoos y acuarios miembros.
Un año de cifras extraordinarias para el Zoo de Córdoba
El 2025 será recordado como el año en que el Zoo de Córdoba rompió todos sus techos de asistencia. Los meses de abril y mayo destacaron especialmente, con 20.945 y 19.381 visitas respectivamente, consolidando la primavera como la temporada preferida por los visitantes para disfrutar de la oferta del centro. Este flujo constante de público ha sido posible gracias a una programación variada y adaptada a todos los públicos, que ha convertido al zoo en un punto de encuentro para familias, escolares y amantes de la naturaleza.
Programas educativos y actividades para todos
Durante el año, el centro ha mantenido su apuesta por la educación ambiental y la divulgación científica. Las visitas escolares han seguido siendo uno de los pilares fundamentales, complementadas por actividades educativas, campamentos de verano y de Navidad —cuyas plazas se agotaron en cuestión de horas—, acampadas nocturnas y eventos familiares. Además, la colaboración con asociaciones ha permitido ampliar el alcance de sus iniciativas y reforzar su compromiso social.
Reconocimiento internacional y nuevos retos
Uno de los grandes hitos de 2025 ha sido la inclusión del Centro de Conservación Zoo de Córdoba en la Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios (EAZA), un paso que lo sitúa al nivel de los principales referentes europeos en conservación y bienestar animal. Esta incorporación ha permitido intensificar la colaboración con organizaciones dedicadas a la protección de la fauna y la educación ambiental, impulsando proyectos de cría y programas de rehabilitación de especies autóctonas.
Impulso a la conservación y la biodiversidad
El refuerzo de la colaboración con entidades de conservación ha sido clave para el desarrollo de iniciativas que buscan preservar la biodiversidad local y global. El zoo ha trabajado activamente en la cría de especies amenazadas y en la rehabilitación de animales autóctonos, contribuyendo de manera significativa a la protección del patrimonio natural.
Un modelo de gestión basado en la accesibilidad y la sostenibilidad
El éxito alcanzado en 2025 no sería posible sin la apuesta decidida por una política de precios asequibles y una oferta adaptada a todos los públicos. El teniente de alcalde y delegado de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Daniel García-Ibarrola, ha subrayado que “este récord no solo refleja el aumento de entrada de público en nuestras instalaciones, sino también el interés de la ciudadanía por la naturaleza, la biodiversidad y los valores medioambientales que promovemos”. García-Ibarrola ha destacado además el esfuerzo y dedicación del equipo del centro, así como la importancia de mantener una programación atractiva y accesible para todos.
Un espacio para la familia y la educación
La combinación de actividades para toda la familia, programas educativos y eventos especiales ha convertido al Zoo de Córdoba en un referente no solo en conservación, sino también en ocio responsable y formación ambiental. La respuesta del público, con cifras récord de asistencia, avala el modelo de gestión y anima a seguir innovando en la oferta de actividades y servicios.
Perspectivas de futuro para el Zoo de Córdoba
Tras un año de éxitos, el Centro de Conservación Zoo de Córdoba afronta el futuro con optimismo y nuevos retos. La consolidación como referente en conservación y educación ambiental, junto con el reconocimiento internacional, auguran un crecimiento sostenido y una mayor implicación en proyectos de protección de la biodiversidad.










