Ayer, cinco trabajadoras agrícolas presentaron una denuncia en el juzgado de guardia contra dos empresarios por acoso, coacciones y vulneración grave de derechos fundamentales.
Lo que denuncian es indignante:
* En la explotación solo hay un baño y permanece cerrado, reservado únicamente para los empresarios.
* Las trabajadoras se ven obligadas a hacer sus necesidades en la banda del invernadero.
* Mientras lo hacen, los empresarios las siguen y las graban con el móvil, vulnerando su intimidad de forma vejatoria.
* Denuncian gritos, insultos, humillaciones constantes y coacciones durante la jornada laboral.
* Los empresarios se acercan con el móvil a escasos centímetros de sus rostros, riéndose y grabando para intimidarlas.
* Pasan horas rondando entre ellas gritando o zarandeando los carros de trabajo.
Esto no es una anécdota.
Es el modelo de explotación que algunos quieren seguir sosteniendo en los campos de Almería.
Lo más grave es que la empresa está certificada por auditoras que supuestamente garantizan condiciones laborales dignas, mientras sus productos se venden en Europa bajo el discurso de la agricultura sostenible.
La pregunta es clara:
¿Quién está blanqueando la explotación laboral en los campos de Almería?
Desde el Sindicato de Obreros del Campo / Sindicato Andaluz de Trabajadores (SOC/SAT) Almería no vamos a permitir que estas trabajadoras sean represaliadas por defender su dignidad.
Y Podemos Almería muestra su apoyo total a las trabajadoras denunciantes, exigiendo una investigación inmediata y responsabilidades para quienes creen que los invernaderos son su cortijo privado.
Porque la realidad es evidente:
La cuarta ola feminista aún no ha llegado a muchos tajos agrícolas de Almería.
Miles de mujeres jornaleras siguen trabajando en condiciones que recuerdan al caciquismo y al abuso de poder, donde algunos empresarios creen que pueden gritar, humillar, intimidar y pisotear derechos sin consecuencias.
Pues se equivocan.
Desde SOC/SAT Almería y Podemos Almería hacemos un llamamiento a todo el movimiento feminista, sindical y social de la provincia para apoyar a estas compañeras y acudir a las movilizaciones que vamos a convocar frente a la empresa.
Porque frente al abuso solo hay un camino: organización, denuncia y lucha.
Que lo tengan claro los empresarios que actúan así: Si tocan a una, respondemos todas.








